Escrito de la semana A DIOS

Noviembre 25 de 2014



Sección Literaria

 

 

Ecos de Mi Arroyo

 

A DIOS

 

Próspero Yudistira

 

Escribo con la energía de una hora de meditación de 5am a 6am, una hora para alimentar los animales de la casa de 6am a 7am,  y otra hora de 7am a 8am para hacer ejercicios y estiramientos (yoga) para luego desayunar una porción austera diaria que me lleva a expresar que al paso que voy pasaría de los 100 años de vida moviéndome por este bello planeta.

Todo comienza, como siempre, desde el misterio, miro por la ventana una gaviota blanca en una rama de un viejo nogal y de inmediato cuando mis ojos la enfocan levanta vuelo apresurado, miro al cielo azul de la mañana y justo un avión pequeño pasa veloz en retirada, miro una bandada de torcazas que huyen rápido de donde me encuentro.

Enfoco con mis ojos los guaduales compañeros de la casa y de la nada surgen ráfagas de viento en sentido contrario de donde estoy simulando que vuelan en huida de allí no se adonde, miro los patos en el lago y justo el que observo se clava hacia el fondo del estanque desapareciendo de mi vista.

Conmovido y muy curioso busco con mis ojos las mascotas de la casa, los perros, el  gato, la vaca y el  caballo, ocurre el mismo fenómeno cuando mis ojos se posan sobre alguno de ellos, corren y huyen en sentido contrario de donde me encuentro. Se dibujan muchos adioses, una gran enseñanza o mensaje sabio quiere la existencia comunicar mediante estos ojos, estos dedos y quienes se mueven despavoridos.

Decíamos en el artículo anterior que si el devoto lo inspira su Gurú en Quién se apoya e inspira el Gurú? En DIOS, responderemos al instante. Qué es DIOS? Como va a saberlo? Aceptando la información que nos da el Gurú? O tratando de averiguarlo por cuenta propia? Una persona que se ha comprometido con un determinado camino con un Gurú, una religión que le cuenta que es lo eterno, DIOS, jamás conocerá la verdad y lo atemporal porque ese camino pertenece al tiempo y al campo del pensamiento.

Una mente quieta jamás le pide nada a DIOS, si pedimos cualquier cosa nunca lo encontraremos. Solo cuando nuestra sensibilidad se haya vuelto total, entraremos en lo divino. Ahí el nos encontrará a nosotros porque lo verdadero no se busca ni se pide, llegará cuando estemos listos sin buscarlo.

Ahora un rasgo natural de todos los iluminados, Gurús auténticos, avatares, y encarnaciones divinas, ha sido su conexión con los maestros, ellos están más allá de los límites del tiempo, son los maestros de maestros, un nivel alcanzado por aquellos que dejan el cuerpo, nunca antes. Krisna, el Padre y sus hijos encarnados: Jesús, Mahoma, buda y entre muchos que han llegado.

Son maestros porque no vuelven y establecen una fuerte conexión con los maestros vivos nunca con discípulos a no ser que estos se iluminen también logrando el estado de Gurú o maestro. Entonces el Gurú o líder espiritual vivo se alimenta e inspira en el maestro de maestros ya trascendidos cuyo estado es eterno, inmortal, el misterio y la conciencia suprema. El Creador, El animador de la vida toda.

Al instante comprendí lo inexplicable, en un principio cuando mis ojos contemplaban lo vivo y esta vida se movía alejándose sin rumbo conocido. Cuando miraba y de inmediato aquello que miraban mis ojos se movía y alejaba estaban enviando dos mensajes claros: somos la creación, véanlo. Y para conectar con ese misterio y su creador, DIOS, hacen falta muchos adioses, por eso huían, se dirigían a la nada y al misterio sin ningún camino pensado, solo existencia pura.

Todos nuestros caminos en el fondo tienen un interés propio, los seguimos porque nos van a beneficiar, dándonos la salvación eterna, la iluminación, el poder, la riqueza, el placer, la seguridad, el amor y la felicidad. No conozco camino de conocido alguno que no produzca una ganancia personal al final de  su búsqueda.

Acaso lo que miraba y se movía con todas sus fuerzas y energía tenían en mente algún propósito, una ganancia o un camino listo a recorrer? Solo observé vida en movimiento alejándose de los ojos que miraban. Es el momento de preguntar:

Podemos movernos con toda pasión sin motivo alguno? Al preguntar esto tuve urgencia de ir a consultar a mi arroyo sabio, el mismo que se abre paso silencioso y altanero por el medio del guadual, la barrera natural que protege nuestro hogar, el nido de amor construido hace dos años entre Prema Bhakti nombre espiritual de mi esposa y quien escribe este mensaje; el maestro espiritual de Prema de visita por la casa bautizó el lugar como: OM SHANTI DHAM, que significa lugar donde habita la paz.

Llegué apresurado al arroyo necesitando sus respuestas y mensajes reveladores, toqué su lomo frio, metí las manos, luego los pies, me eché agua en la cabeza, bebí su liquido y esperé…nada…Todo a mi alrededor se agitaba y huía. Ningún mensaje aparecía en mi mente como otras veces, así pasaron muchos minutos hasta perdí la cuenta, al muchísimo rato miré su caudal y ví como hacía pequeñas olas de izquierda a derecha como meciendo algo, cerré los ojos y sentí que era a mí a quien arrullaba, entré en un trance extraño, su liquido saltó a mi cuerpo y comenzó a recorrerlo tiñéndose de rojo, se había convertido en mi sangre.

No me percibía, todo había desaparecido, el pensamiento, el tiempo, me sentí guadua, arroyo, pájaro, rana, árbol, gaviota, pato, perro, gato, caballo, vaca, flor, perfume, tierra, aire, estrellas, el sol, la luna, el avión que pasaba, todo era yo, uno solo, vida, existencia, el cosmos. Comprendí que para entrar al misterio a comprender lo eterno son muchos los adioses que debemos dar. Siendo los primeros y más urgentes el A DIOS a la idea de DIOS porque nunca llegará a nosotros mediante el pensamiento y el tiempo.

Al momento de regresar a la casa apareció una pregunta en letras grandes en mi alucinado ser.

¿Cuáles son los otros grandes adioses que usted debe practicar para sintonizar con el maestro último?

Con amor, prospero Yudistira

Septiembre 2014.

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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